viernes 10 de diciembre de 2010

de formicidaes

Los formícidos u hormigas son una familia de insectos sociales que evolucionaron de antepasados similares a una avispa hace entre 110 y 130 millones de años.

Han colonizado casi todas las zonas terrestres del planeta. Se estima que hay entre mil billones y diez mil billones de hormigas viviendo sobre la Tierra. Su éxito en tantos entornos se debe a su organización social y a su capacidad para modificar hábitats, a su aprovechamiento de los recursos y a su capacidad de defensa.

Ciertas especies de hormigas son capaces de levantar hasta 50 veces su propio peso y transportarlo una distancia considerable.

Sus sociedades se caracterizan por la división del trabajo, la comunicación entre individuos por medio de feromonas y la capacidad de resolver problemas complejos.

Su comportamiento les ayuda a adaptarse a los cambios en su ambiente. Cuando un camino establecido hacia una fuente de alimento queda bloqueado por un obstáculo, las recolectoras lo abandonan para explorar nuevas rutas. Si una hormiga tiene éxito, deja un nuevo rastro durante su regreso para marcar la ruta más corta. Una hormiga aplastada libera una feromona de alarma que lleva a las que se encuentren en las proximidades a un frenesí atacante.

Las hormigas legionarias de América del Sur y las hormigas viajeras de África no construyen hormigueros permanentes, sino que van alternando el nomadismo con etapas en que las obreras forman un nido temporal. Las obreras utilizan sus propios cuerpos sujetándose unas a otras, creando así la estructura del nido y lo deshacen posteriormente cuando continúan con su viaje.

jueves 4 de noviembre de 2010

per ver

hace mucho más de un mes que se ausentaron las palabras.
vil el éxodo de los sentidos que le latían de igual a igual al cosmos.

lunes 13 de septiembre de 2010

sábado 28 de agosto de 2010

Gabo

«El amor es una enfermedad del hígado tan contagiosa como el suicidio, que es una de sus complicaciones mortales. Sin embargo, ambas han sido convenientemente dignificadas, elevadas a una categoría sentimental, acaso por la imposibilidad de la ciencia para elaborar una terapéutica apropiada.»

Gabriel García Márquez. Obra periodística. Vol. I. Textos costeños.

lunes 23 de agosto de 2010

diferido


Mañana, -el grito constante
de su corazón amante
la dice:- mañana el cielo,
hará cesar tu desvelo,
la nueva luz esperad.


De La Cautiva, Esteban Echeverría.

sábado 24 de julio de 2010

crepitar

La crisis fue con la imperfección. Todo lo demás fue antes, y bueno y malo no son de calificar eso que no era ideal y hoy todo pasado fue mejor.
Trance de ausencia, fin de las certezas sobre la sensación.
Yo sé que sí. Yo sé que sí. Eso existió y yo huí. Desde dónde vengo para no volver al lugar del que me fuí sin siquiera juntar la mugre.

Yo estaba, recuerdo.
Digo que estaba.

A costa de qué una vida con palabritas.
Cuánto tiempo hay que vaciar defendiéndose.

Si me duermo y sueño y tengo miedo y me despierto y estoy sola.

Un útero no es para nada poca cosa. Romper todo el síntoma por volver ahí donde no supe casi, no dije algo, no elegí. Y olvidar que el espejo dice tantas pavadas y el corazón se desboca por nada.
O hacer alguna esquina y descrubirlo: sí, eso es, esa presencia es (más bien el hueco que se vacía y se llena de un aire que me toca y me corre el pelo).

Dónde mierda fuiste a parar, es el temblor que me escucho decir. En cada reflejo.

martes 6 de julio de 2010


. del éter
experimento
para decirlo mejor.